En el marco del operativo de alcoholimetría realizado en la capital queretana, se aplicaron 1 556 pruebas de alcoholemia entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre, de las cuales 52 resultaron positivas, lo que derivó en la detención de 41 personas —30 hombres y 11 mujeres—.
Como parte de las medidas complementarias, 39 vehículos fueron enviados al corralón al detectarse que sus conductores excedían los límites permitidos, con el objetivo de disminuir el riesgo de accidentes y mejorar las condiciones de tránsito seguro.
Las autoridades municipales enfatizaron que estos operativos continuarán de forma periódica y exhortaron a los conductores a asumir una conducta responsable, ya que “conducir bajo los efectos del alcohol no sólo es motivo de sanción, sino una amenaza real a la vida”.
