Con la finalidad de garantizar que las grandes obras de infraestructura nacional se traduzcan en bienestar local sin alterar drásticamente la vida cotidiana de las familias, el Gobierno del Estado de Querétaro pactó una serie de acuerdos estratégicos con autoridades federales para prevenir y reducir las afectaciones derivadas de la construcción del Tren México–Querétaro–Irapuato. El secretario de Gobierno, Eric Gudiño Torres, dio a conocer que la administración estatal mantiene una mesa de diálogo permanente con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Agencia de Trenes para coordinar cada etapa del proyecto de forma anticipada.
El paquete de acuerdos alcanzado se articula en tres ejes clave: primero, la obligatoriedad de que cualquier intervención fuera del derecho de vía federal cuente con los permisos estatales y municipales correspondientes, condicionando las labores a procesos previos de información y socialización con los vecinos y sectores involucrados. Segundo, la entrega oportuna de la información técnica sobre los proyectos de las estaciones que se ubicarán en San Juan del Río, El Marqués y Querétaro, lo que permitirá diseñar planes de movilidad integrales. Tercero, el compromiso de normar cualquier manejo de arbolado urbano bajo la supervisión local, priorizando el trasplante de especies y aplicando medidas de compensación ambiental en aquellos casos donde el retiro sea técnicamente inevitable.
Gudiño Torres reconoció la apertura del Gobierno Federal y del Agrupamiento de Ingenieros Militares «Felipe Ángeles», liderado por el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, destacando que el trabajo coordinado ya rige intervenciones clave como las de Puente Corregidora y la avenida Bernardo Quintana. Asimismo, el funcionario hizo un énfasis especial en la atención dada a la zona de la calle Invierno, donde se han canalizado las inquietudes de los comercios y habitantes locales para impulsar obras complementarias que protejan su calidad de vida, reafirmando que Querétaro respalda el desarrollo de infraestructura siempre que este se construya a través del diálogo, el respeto a las atribuciones locales y la cercanía ciudadana.
