Durante septiembre, la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro (SESA) reforzará las acciones de información y detección oportuna del cáncer infantil y juvenil, como parte de la conmemoración de Septiembre Dorado, una iniciativa enfocada en sensibilizar a la población sobre esta enfermedad y la importancia de identificar oportunamente cambios en la salud de niñas, niños y adolescentes.
Bajo el lema “Demostrando el Impacto: Del desafío al cambio”, Septiembre Dorado 2026 busca impulsar una mayor conciencia entre las familias y favorecer que los menores que presenten signos de alerta sean valorados por profesionales de la salud. El distintivo de esta campaña es el lazo dorado, cuyo color representa la fortaleza de quienes enfrentan el cáncer durante la infancia y adolescencia.
SESA Querétaro destacó que algunos de los signos relacionados con el cáncer infantil también pueden presentarse en otros padecimientos, por lo que la aparición de uno de ellos no significa necesariamente que exista cáncer. Sin embargo, cuando una manifestación persiste o genera preocupación, se recomienda acudir a un Centro de Salud para recibir una valoración médica y determinar si es necesario realizar estudios adicionales.
Entre las señales que requieren atención se encuentran la fiebre durante más de siete días sin una causa aparente, dolores de cabeza principalmente nocturnos, vómito en proyectil, visión doble o borrosa y alteraciones al caminar, como tambaleos o tropiezos frecuentes.
También deben considerarse como motivos de valoración los dolores óseos acompañados de limitaciones para realizar movimientos, así como la aparición de petequias, moretones o sangrado por nariz o encías. De igual manera, la presencia de ganglios o “bolitas” mayores a 2.5 centímetros en cuello, axilas o ingle constituye un signo que debe ser revisado por personal médico.
Otros datos de alerta son el abultamiento del abdomen, la aparición de masas en alguna zona del cuerpo, extremidades o tronco, además de pérdida de apetito acompañada de una disminución importante de peso durante los últimos tres meses. La palidez generalizada, la presencia de una luz blanca en el ojo y un estrabismo de reciente aparición también forman parte de las señales que requieren valoración.
La dependencia estatal hizo énfasis en que no se debe esperar a que estos signos desaparezcan por sí solos. La detección de una señal de alerta representa el primer paso para que el personal de salud determine la atención necesaria y, cuando corresponde, realice la referencia a una unidad especializada.
Como parte de las actividades de Septiembre Dorado, los Centros de Salud de Querétaro fortalecerán durante este mes los trabajos de concientización, prevención y detección oportuna. Entre las acciones contempladas se encuentran talleres dirigidos a madres, padres y tutores, además de la aplicación de la Cédula de Detección de Signos y Síntomas de Cáncer Infantil durante consultas médicas y no médicas, así como en ferias de salud y espacios públicos.
La estrategia también contempla actividades recreativas para niñas, niños y adolescentes, periódicos murales y acciones de promoción en escuelas, con el objetivo de acercar información a las familias y contribuir a que exista un mayor conocimiento sobre los cambios que pueden requerir atención médica.
Cuando se identifica un signo de alerta, el paciente puede ser referido al Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer “Felipe Núñez Lara”, donde un equipo multidisciplinario realiza la valoración y los estudios necesarios para confirmar o descartar un diagnóstico. En los casos confirmados, se establece el tratamiento y seguimiento correspondiente de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Actualmente, dicha unidad hospitalaria mantiene 97 pacientes en tratamiento y 255 en vigilancia. Durante lo que va de 2026 se han identificado 10 casos nuevos, mientras que 112 pacientes han recibido el alta después de concluir un periodo de vigilancia de 10 años.
La Secretaría de Salud recordó que la atención del cáncer infantil requiere de la participación conjunta de las familias, el personal médico y las instituciones. Por ello, durante septiembre se busca fortalecer el conocimiento de madres, padres y tutores para que puedan reconocer cambios importantes en la salud de sus hijas e hijos y acudir oportunamente a los servicios médicos.
Ante una señal que genere preocupación, la recomendación es no dejarla pasar: una valoración profesional permite determinar qué está ocurriendo y, cuando es necesario, iniciar de manera oportuna el proceso de atención especializada.
