Screenshot
La mañana de este jueves concluyó el desfogue de la presa Zimapán, procedimiento que durante varios días obligó a suspender la operación del Acueducto II y afectó el suministro de agua potable en gran parte de la zona metropolitana de Querétaro. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Estatal de Aguas (CEA), la conclusión de esta etapa marca el inicio de los trabajos de limpieza en la presa derivadora, los cuales consisten en la remoción de piedras, lodo y vegetación que se acumularon tras el desfogue. Estas tareas resultan indispensables para asegurar que el agua que se vierta nuevamente al sistema llegue en condiciones óptimas de calidad y sin obstrucciones que comprometan el funcionamiento de la infraestructura.
Una vez que se concluya con estas labores, se prevé que el Acueducto II pueda arrancar operaciones de forma gradual, lo que permitirá regular el suministro en las colonias que han enfrentado desabasto en los últimos días. Las autoridades hidráulicas subrayaron que el proceso de restablecimiento no será inmediato, ya que además de la limpieza, se realizará una inspección técnica a los equipos de bombeo y conducción para garantizar la seguridad del caudal. Se estima que a lo largo del fin de semana pueda iniciarse el restablecimiento pleno del servicio, con prioridad en las zonas de mayor afectación.
Tanto la Conagua como la CEA hicieron un llamado a la población para mantener un uso responsable y racional del agua en tanto se normaliza el servicio. Recordaron que, durante la suspensión del Acueducto II, se implementaron operativos emergentes de distribución mediante pipas y fuentes alternas, sin embargo, el reinicio de esta infraestructura será clave para estabilizar el abasto de manera sostenida. El gobernador Mauricio Kuri destacó que con la conclusión del desfogue se abre la ruta hacia la normalización del servicio, que beneficiará a cientos de miles de familias en la zona metropolitana de Querétaro.
